recolectar plantas

Con la primavera empieza la mejor época para recolectar plantas medicinales con las que podrás preparar tus aceites con propiedades medicinales. Hoy te damos unos truquitos sobre cómo recolectarlas y qué hacer con ellas.

La recolección

Las mejores estaciones para recoger las plantas medicinales son desde abril y mayo hasta el otoño. Si nuestro objetivo son las partes aéreas de las plantas (hojas, flores) tendremos que salir en su busca en primavera y verano, época de sus floraciones, ya que es en este momento cuando contienen el máximo en principios activos. Las flores han de recogerse inmediatamente después de brotar, excepto las de manzanilla y árnica que pueden recogerse cuando todavía son capullos. También, existen plantas, como el romero, que florecen durante todo el año, por lo que no precisa un momento de recolección determinado, aunque si tendremos en cuenta que no haya llovido durante varios días.

La corteza se recolecta en primavera, entes de la floración, ya que en este momento existe más savia circulando por los tallos y las ramas.

Raíces, rizomas y tubérculos, en cambio, se recogerán en otoño.

Hay que tener en cuenta el clima a la hora de la recolección. Para extraer la mayor cantidad de principios activos haremos esta en días claros y soleados, eligiendo las horas calientes del medio día o las primeras de la tarde. Nunca recoger las plantas por la mañana temprano pues éstas estarán impregnadas del agua de rocío y esta agua podrá deteriorar la planta y no permitir un buen secado. Lo mismo ocurre los días lluviosos.

Si nuestro interés lo ocupan las plantas ricas en esencias, tendremos que recogerlas a media mañana, pues los intensos rayos de sol podrían provocar la volatilización de cierta cantidad de sus aceites y por lo tanto disminuir la riqueza de estos.

Unas cuantas reglillas:

  • No guardar nunca las plantas en bolsas de plástico, la ausencia de aireación las harían sudar, lo que aceleraría su descomposición.(Si podríamos hacer esto con las partes duras, rizomas y raíces)
  • Utilizaremos cajas de cartón o cestas teniendo cuidado que no se compriman las unas a otras.
  • Si encontramos plantas tóxicas estas deben de recolectarse y secarse aparte, utilizar guantes y lavarse bien las manos tras su manejo.
  • No recoger nunca más de la cantidad que necesitamos. Desnudar una planta la debilita muchísimo provocando una segunda cosecha menos consistente.
  • Recolectar siempre los ejemplares más hermosos, no cortar los enfermos, los que crecen al lado de carreteras o cerca de grandes cultivos ya que puede existir el riesgo de que estén contaminados con plaguicidas o pesticidas.
  • De vuelta a casa deben secarse lo más pronto posible aquellas plantas que queramos almacenar, mientras que si queremos preparar macerados es el momento ya que estos requieren a la planta fresca.

El secado

El objetivo del secado es extraer el agua de las plantas con el fin de asegurar su conservación. El sol directo no es un método de secado y no debe utilizarse como tal. Es demasiado intenso y podría provocar la volatilización de esencias o variar el color de las flores. Extenderemos las plantas, cuidadosamente seleccionadas y limpiadas, extendidas sobre una superficie de papel, cartón o madera en un lugar fresco y soleado, la temperatura debe de ser alta, pero sin sobrepasar los 32ºC y las llevaremos al interior durante la noche, para protegerlas de la humedad.

Las raíces si las secaremos a pleno sol y estarán listas cuando se partan a la menor presión.

El almacenamiento

Guardaremos nuestras plantas en botes de cristal o bolsas de cartón, en un sitio fresco y protegido de la luz.

Caducidad

La planta seca almacenada conserva sus propiedades medicinales durante 2 años, tras esto existe posibilidad de contaminaciones.

Disfruta de la naturaleza, aprende a identificar las plantas medicinales, conoce sus propiedades y aprende a elaborar tus propios remedios caseros. 

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